Una colmena de nuestros colmenares pasa a llevar tu nombre durante un año. Tú pagas su cuidado; ella hace lo que sabe hacer. Y cuando llega la cosecha, la miel que ha dado sale hacia tu casa.
- Tu colmena: con tu nombre y su certificado. No es una colmena simbólica: es una de las que están en el monte, en Asturias.
- Su año, contado: te escribimos cuando sale del invierno, cuando arranca la floración y cuando se acerca la cosecha, con fotos del colmenar.
- Tu lote: al cosechar recibes la miel, y según el plan también cera, velas o panal. Lo que cambia de un plan a otro es el lote; la colmena, el seguimiento y el certificado van en todos.
Qué se paga con tu aportación
Mantener el colmenar en pie: las revisiones, los tratamientos, el alimento en los meses malos y el trabajo de subir hasta allí. Es la forma más directa que conocemos de que siga habiendo colmenas el año que viene, y no un donativo que se diluye en un presupuesto.
Para regalar
Se puede apadrinar a nombre de otra persona: recibe el certificado y, cuando toque, la miel de su colmena. Funciona bien con quien ya lo tiene todo.
Cuántas hay
Pocas cada temporada. Solo ofrecemos las que podemos seguir de cerca, porque el apadrinamiento incluye contarte cómo va, y eso no se puede hacer con una lista infinita.










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