Quizá te haya pasado
Vas al supermercado, ves decenas de tarros y todos prometen exactamente lo mismo: miel natural, artesanal, pura. Al final eliges uno sin saber realmente qué estás comprando. Y cuando llegas a casa, te queda la sensación de que todas saben demasiado parecidas.
Eso es exactamente lo que intento cambiar
Quiero que vuelvas a saber de dónde procede la miel que llevas a tu mesa. Que conozcas quién cuida las abejas, dónde viven y por qué cada cosecha es diferente.
Por eso en Miel Celta solo elaboro miel procedente de mis propios colmenares, situados entre los bosques de Asturias y León. Una miel recolectada en pequeñas cosechas, sin mezclas, sin procesos industriales y respetando el ritmo natural de las abejas.
Porque cuando conoces el origen de un alimento, también cambia la forma de disfrutarlo.

