El punto débil de vender miel por internet no es la miel: es el cristal. Por eso cada tarro viaja en una caja hecha a su medida, con material aislante que absorbe los golpes y sin hueco por donde bailar.
No usamos cajas genéricas ni rellenamos con lo que haya a mano. El paquete está pensado además para que abrirlo sea parte del regalo, no una pelea con el precinto: si el pedido es un regalo, indícalo al finalizar la compra y va sin factura ni precios dentro.
Si llega roto, te lo reponemos
El transporte es el transporte, y alguna vez pasa. Avísanos en cuanto abras el paquete, mándanos una foto a contacto@mielcelta.com y sale otro tarro hacia tu casa. Sin coste, sin devolver nada y sin discutir de quién fue la culpa.

