12,00 €
Una edición limitada por la propia naturaleza. Solo disponible hasta agotar la cosecha de esta estación.
Peso Neto 500 g
Nuestra cosecha de mayor altitud y de producción muy limitada. Proviene de los brezales puros que coronan la zona de Cuevas, en Felechosa (concejo de Aller). El resultado es una miel cruda, viva y de una densidad extraordinaria, caracterizada por ese elegante final amargo, tan cotizado y propio de la alta montaña asturiana.
Una variedad con un temperamento firme, seleccionada exclusivamente para paladares que buscan sabores intensos, complejos y con un arraigo absoluto al terreno.
Esta miel nace en las laderas de alta montaña de Cuevas, un entorno condicionado por la altitud y el clima de la Cordillera Cantábrica. Frente a las producciones industriales tratadas térmicamente para homogeneizar su fluidez, nosotros mantenemos una apicultura de mínima intervención. No aplicamos calor ni filtrados agresivos, preservando intacta la naturaleza virgen del brezo.
Su complejidad y su sutil nota amarga final la convierten en un aliado excelente para aportar estructura y romper la linealidad en la cocina:

Hacía tiempo que no probaba una miel con tanto cuerpo. Se nota que es cruda y que no ha pasado por procesos industriales. Un sabor de los de antes.
Clara Fernández
Oviedo

He probado la multifloral y es excelente para el día a día. Se nota la diferencia de calidad desde la primera cucharada. Ya es un básico en mi despensa
Secundino
Villaviciosa

Se agradece encontrar productores que cuiden tanto el detalle. El tarro es una maravilla, pero la miel de milflores es lo que realmente te gana. Muy recomendada.
Begoña Alvarez
Gijón

Soy de los que valora el producto de nuestra tierra y esta miel es espectacular. El sabor es intenso y muy equilibrado. Se nota el monte asturiano.
Maria Luisa
Gijón
Es el mayor orgullo de nuestro trabajo. La cristalización es la firma inequívoca de la miel viva y cruda. Al no someter nuestras cosechas a procesos térmicos industriales (pasteurización) que destruyen sus propiedades, la miel evoluciona de forma natural. Si prefieres una textura más fluida, basta con templar el tarro al baño maría por debajo de 40 °C, respetando su alma.
Porque no forzamos la naturaleza. Enrique, Jhon y yo trabajamos al ritmo que marcan nuestras colmenas en los parajes de Asturias y León. Cada temporada da un número limitado de tarros únicos. Cuando una cosecha se agota, debemos esperar pacientemente a que las abejas vuelvan a obrar su magia en la siguiente estación.
La ausencia total de prisas e intermediarios. Desde el cuidado artesanal de los núcleos hasta el envasado final, cada tarro pasa por nuestras manos. No mezclamos procedencias ni estiramos la producción con sucedáneos. Es un producto honesto, virgen y de parajes limpios de industria. No vendemos un edulcorante; embotellamos un paisaje.
La miel pura es eterna; se han encontrado vasijas en tumbas egipcias con sus propiedades intactas. Para disfrutar de toda su paleta aromática, te sugerimos mantener el tarro en un lugar fresco, seco y protegido de la luz solar directa. No necesita refrigeración.
Con el mismo cuidado con el que se recolecta. Hemos diseñado un empaque protector exclusivo, fabricado con materiales naturales y biodegradables, que aísla el cristal y garantiza que cada cosecha llegue a tu mesa en perfectas condiciones, manteniendo el estatus de regalo que merece.
Recibe aviso previo de nuestras cosechas antes de que se agoten